Con respecto a la búsqueda de trabajo de las mujeres, entre las participantes de los grupos aparecían mujeres de edad mediana con hijos adolescentes que dejaron sus trabajos para dedicarse a la crianza de los hijos. Hoy encuentran que no tienen un lugar en el mundo del trabajo. Entonces la vivencia es que durante esos años “no hicieron nada”, como un tiempo inutilizado laboralmente, con una sensación de blanco, de vacío, de algo no inscripto como valor durante esa etapa. Es decir, que los recursos y habilidades que pusieron en juego para hacerse cargo de la casa y de la crianza de los hijos no son capitalizados, encarnando ellas mismas lo que marca la cultura con respecto a que las tareas realizadas en el interior del hogar no son valorizadas y ni siquiera registradas como trabajo.
Así vemos que consideran que no tienen nada que poner en el curriculum porque –según lo marcado por el imaginario social y los preceptos de género– las tareas que realizaron “no son tareas” o “no tienen nada que ver” con el trabajo.
Otro cambio aparece en la diferencia entre jóvenes y viejos. Hasta ahora predominó la tendencia de que los trabajos eran ocupados por los más jóvenes, mientras los mayores quedaban afuera. Ahora esto comienza lentamente a modificarse y los viejos van reposicionándose a partir de la valoración de su formación, experiencia y estabilidad.
LA IGNORANCIA MATA ....CONOCER LAS LEYES SOCIALES QUE NOS DETERMINAN NOS PERMITE SUPERARLAS....
martes 9 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Datos personales
- la monda lironda
- TENGO LOS GUSTOS PROPIOS DEL LUGAR QUE OCUPO DENTRO DE LOS CAMPOS SOCIALES EN LOS QUE AHORA ESTOY INMERSA
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada